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Puertas atrancadas

Actualizado: 9 nov 2023

Una de cada tres casas de pueblos de menos de 1.000 habitantes están vacías sin contar con todas las que están infrautilizadas. Son los lodos que dejó el éxodo rural a su paso, gran cantidad de inmuebles vacíos o usados solo en verano y otras festividades. Llaveras que solo se usan cuando alguien “va a dar vuelta” y ver que todo sigue igual o que todavía la casa no es una ruina.

Pero todos estos años de personas trasladando su hogar desde el campo a la ciudad no solo han dejado una multitud de casas vacías, sino que han dejado barreras para que estas no puedan volver a abrirse, las puertas están atrancadas por diferentes motivos.


Un motivo es que la casa ha sido parte de la familia desde hace mucho tiempo, no quieren abrirla a cualquier persona, porque en esa casa vivió su madre, pasaron su infancia…


Otra posible razón es que nos han hecho creer que la persona que progresaba era la que iba a la ciudad y que solo se volvía al pueblo en caso de necesidad, por lo que esto provoca que sea difícil confiar en las personas que quieren ir a vivir al pueblo, pero las cosas han cambiado (¡y mucho!).


Los problemas familiares también pueden estar en juego. Muchas de estas viviendas son herencias compartidas entre familiares y eso puede generar conflictos. Esas casas son propiedad de diferentes personas co-propietarias, fruto de una herencia y no se ponen de acuerdo o ni si quiera quieren hablar para evitar discutir. Las discusiones sobre qué hacer con la propiedad pueden llevar a que la casa permanezca cerrada, en un limbo legal, sin una decisión clara. Muchas veces este conflicto sin resolver pasa a las siguientes generaciones y hace aun más compleja su resolución.


También hay esperanzas que atrancan las viviendas, como la esperanza de poder jubilarse en el pueblo o que los descendientes acudan en fiestas, pero mientras tanto, mientras la vivienda no está habitada, se deteriora.

La realidad es que los efectos de la despoblación van más allá de las cifras y las estadísticas. Son historias de personas con sus emociones, conflictos, familias o idiosincrasias sociales que han de ser tenidas en cuenta.

Al comprender estas historias personales y tratar con respeto las emociones involucradas, se puede trabajar hacia un futuro en el que estás casas, estos fuegos, vuelvan a tener vida.

Detrás de esas puertas hay más que adobe, piedra y madera, hay historias, emociones, preocupaciones, esperanzas, miedos, desconfianzas que atrancan esas puertas. Pero también hay un mundo de posibilidades, una casa que puede ser un hogar perfecto para otras personas.


Por este motivo, creamos el proyecto Re-viviendo, desde el cuál conectamos a personas que quieren vivir en un pueblo con casas que quieren volver a tener vida dentro aplicando la innovación social al problema de la vivienda rural.
 

De este tema y muchos más que giran alrededor de la vivienda en el mundo rural hemos conversado en la Tertulia 'Vivir (en) el Rural' organizada por Rural Citizen junto a grandes líderes rurales con iniciativas que apuestan por nuevas e innovadoras alternativas al modelo tradicional. ¡Un diálogo en abierto junto a la comunidad que te invito a revivir! 👇🏻


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