La España rural pierde bares mientras se llena de restaurantes con estrellas Michelin
Los bares de pueblo, los de toda la vida, fueron durante décadas el epicentro de la vida social de las pequeñas poblaciones de la España rural. Negocios que, ajenos a su pasado, ahora bajan sus persianas ante la falta de relevo generacional y la despoblación. Un fenómeno que contrasta con el florecimiento, en las mismas zonas, de prestigiosos restaurantes reconocidos con estrellas Michelin. Una gastronomía de élite que atrae a turistas de todo el mundo, peor que es inaccesible para sus propios vecinos.



