“Mujeres mayores que viven solas en la Comunidad Autónoma de Euskadi ¿permiso social concedido?

Ayer presentamos en Vitoria-Gasteiz la investigación becada por Emakunde “Mujeres mayores que viven solas en la Comunidad Autónoma de Euskadi ¿permiso social concedido?” realizada por mi compañera Iratxe Herrero Zarate y por mí.
En la rueda de prensa celebrada en el centro de Información BIZAN estuvimos acompañados por Miren Elgarresta (Directora del Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer) y por Lucho Royero (Concejal de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz). Y por supuesto, también nos acompañaron un grupo de mujeres mayores que viven solas que participaron en la investigación. Las mujeres mayores son las auténticas protagonistas de la misma.
Muchas gracias a Emakunde por apoyar, promover y hacer posible esta investigación y al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y a los centros BIZAN por colaborar en esta difusión.
Esta investigación quiere mostrar la realidad de las mujeres mayores que viven solas en la CAE que representan el 32,5% del total de las personas que viven solas. Una realidad alejada de estereotipos negativos en la que se visibiliza que vivir sola es, en general, una experiencia valorada en términos positivos y desvinculada de la idea de fracaso vital y soledad no deseada. Todo ello a pesar de que existe una mayor presión social que genera consecuencias negativas en esta experiencia y limita su derecho a elegir su estilo de vida y disfrutarla con calidad de vida: “Me siento mal por sentirme bien”, es una frase que resume como se sienten como consecuencia de esta presión social.
Os invitamos a leer el estudio completo que podéis descargaros en el siguiente enlace: https://www.emakunde.euskadi.eus/contenidos/informacion/publicaciones_bekak/es_def/adjuntos/beca_2024_2.pdf



Gracias por compartir el estudio. Para mí, lo esencial es que ese vivir sola sea una elección. A partir de ahí, cualquier narrativa hacia la infantilización, sesgo de cuidado a terceros tradiconal, etc.... queda fuera del tablero. Sea como fuere, los clichés se arraigan y tardan en evolucionar. Quien asocia una vida independiente con la soledad no deseada, no entiende el propio término "no deseada". Hay realidades en alza como: separaciones a edades avanzadas, parejas que deciden no compartir la convivencia del día a día, formulados de vida independiente en todas las generaciones, etc..... Una gran quiebra cuando hablamos de soluciones a la vivienda es justamente no contemplar la diversidad de los nucleos familiares y ritmos de vida actuales.